Paso 1: tu texto se divide en letras
Cuando escribes «Hola», el generador separa el texto en unidades: H, o, l, a. Si hay tildes, primero separa la letra de su acento (la «á» se convierte en «a» + tilde), porque casi ningún alfabeto especial tiene vocales acentuadas.
Paso 2: cada letra se busca en una tabla
Para cada estilo existe una tabla que dice qué carácter corresponde a cada letra. En la negrita, la «H» se cambia por «𝐇» (el carácter U+1D407 de Unicode); en las burbujas, por «Ⓗ». Si una letra no está en la tabla —por ejemplo, un signo de puntuación—, se deja tal cual.
Paso 3: se añaden marcas o efectos
Algunos estilos no cambian la letra, sino que le añaden algo encima o debajo. El tachado añade una raya (U+0336) después de cada letra; el subrayado, una línea inferior; el glitch, muchas marcas a la vez. Otros estilos intercalan símbolos entre las letras o las encierran entre corchetes.
Paso 4: se colocan los marcos
Por último, los estilos decorados añaden un prefijo y un sufijo: ꧁ y ꧂, ★彡 y 彡★, etc. Se vuelve a colocar la tilde que se separó al principio y el resultado está listo.
¿Por qué el estilo se conserva al copiar?
Porque lo que copias no es «texto normal con una fuente aplicada», sino caracteres diferentes. Una app puede cambiar la tipografía de todo, pero no puede convertir «𝐇» en «H», igual que no puede convertir «€» en «E». Esa es la gran diferencia con el formato de un procesador de textos.
Las consecuencias prácticas
- Funciona en cualquier app que acepte Unicode.
- No siempre se puede buscar: para un buscador, «𝐇𝐨𝐥𝐚» no es «Hola».
- Los lectores de pantalla pueden leerlo letra por letra o nombrar cada símbolo.
- Algunos caracteres ocupan más, como explica el contador de caracteres.
Para saber de dónde salen esas tablas, sigue con Unicode para principiantes.